No te preocupes por mí si me ves caminando sola en la linde del bosque, ni a un lado ni al otro. Si me asomo entre las ramas que ululan, a las alas de los cuervos y luego salgo a la llanura de muros tibios y caminos de piedra. No pienses que estoy confusa oSigueSigue leyendo «No te preocupes por mí»
